HISTORIA

Cristo Roca Eterna comienza en agosto del 2005; desde la primera reunión en el salón del Hotel Quinta Loreto nuestra iglesia ha tenido una fuerte pasión por alcanzar al mundo con el evangelio de Jesucristo y  por ver a cada persona en la comunidad de la iglesia crecer en su conocimiento y relación con Dios.

Estaba claro que el Señor tenía grandes planes para el futuro de nuestra iglesia, los asistentes a ella trabajaban con mucha energía y pasión por la adoración, y predicación del evangelio. El cuerpo de la iglesia comenzó a crecer tanto así que para el tercer servicio dominical tuvimos que buscar un espacio mayor para nuestro ministerio, en el salón que entonces estaba construido en Plaza Pueblito ubicada en la Colonia San Antonio. Se rentó ese lugar cada domingo por los siguientes dos meses.

Hemos tenido tiempos de transición, Dios se ha mostrado fiel y nos ha traído siempre a un lugar de dependencia a Él en todos los sentidos. En cada estación del ministerio Dios ha hecho continuamente más de lo que habríamos podido esperar nunca. Así fue como los siguientes dos años y medio nos colocó cada domingo en las instalaciones de la asociación civil C.A.S.A..

Dios nos ha mostrado una y otra vez que el trabajo hecho en nuestra iglesia es solo suyo. Cada uno de nosotros hace su parte, pero finalmente la obra está en sus manos.

Así fue como proveyó un lugar aún mayor desde Junio del 2008 en la calle Juan José Torres Landa No.3 Salida a Celaya Km.1

Desde el principio nuestra iglesia contó con Su bendición pues nunca nos ha faltado lugar para reunirnos y el Señor siempre ha provisto para las necesidades en forma suficiente. Dios ha actuado por medio de nuestra iglesia pues ha bendecido muchas vidas y es incontable el número de personas que han oído el mensaje de salvación a través de ella.

Hoy, todos los que conformamos esta amada iglesia estamos inmensamente agradecidos con el Señor, pues es sólo por su misericordia que seguimos adelante y nos preparamos para cumplir sus propósitos en un proyecto que honre Su nombre.

Tenemos el firme propósito de ser una iglesia contemporánea pero también saludable al traer multitudes a los pies de Cristo, pero sobre todo, deseamos que el nombre de Dios sea glorificado y engrandecido, porque Suyo es el poder, la gloria, el imperio y la majestad por los siglos de los siglos, amén.